El pasado año hacía pan cada semana y esta semana pasada me decidí ha hacer pan ya que en estos momentos de confinamiento en casa, tenemos mucho tiempo. Prometo que no tenía ni idea (ya que entre que estoy aprovechando este tiempo de confinamiento para leer y estudiar. Y que tengo un bebé de 3 meses… no me entero mucho de las noticias) que en ese momento, era la entrada más buscada en internet.

¿QUÉ ES LA LEVADURA DE MASA MADRE?

Fermento natural a base de harina integral, agua y paciencia. Porque tardaremos 1 semana en hacerla aunque necesitemos sólo 2 minutos cada día.

Esta levadura sin químicos se crea a través de las bacterias (LACTOBACILLUS) Y Levaduras inactivas que están presentes en la propia harina.

La Tª ambiente es importante para la evolución de la masa. Con 25-30º C en pocos días llegará a término. En ambientes más fríos, tardará mas.

¿POR QUÉ UTILIZAR UNA LEVADURA DE MASA MADRE? ¿CUÁLES SON LAS DIFERENCIAS CON LA LEVADURA QUÍMICA?

Por muchos motivos:

  • Porque es natural,
  • A nivel gustativo, las masas o panes fermentados con masa madre, tienen sabor más ácido. Los lactobacillus que se desarrollan en la masa madre, crean ácido láctico y dan el sabor característico,
  • Pero la diferencia fundamental, es en el plano nutricional:
    • Índice glucémico menor, es decir, la velocidad a la que se absorbe el azúcar (glucosa) en sangre es más lento,
    • La masa madre permite, a través de la fermentación que genera, eliminar los antinutrienes del cereal (trigo, centeno, etc.). La levadura no. MEJORANDO EL VALOR NUTRITIVO Y LA DIGESTIBILIDAD del producto resultante.

¿POR QUÉ UTILIZAR UNA HARINA INTEGRAL?

Porque la harina integral tiene fibra y la fibra:

  • Es decir, necesitaremos comer menos para saciarnos más,
  • Mejora en transito intestinal,
  • Mejora las patologías cardiovasculares: HTA, diabetes, colesterol…
  • Porque actúa sobre nuestra microbiota intestinal.
  • Los cereales integrales tienen triptófano que a nivel cerebral libera serotonina y hace que nos otorgue sensación de bien estar, de placer y PODAMOS GESTIONAR ESTOS MOMENTOS DE CONFINAMIENTO DESDE UN PUNTO DE VISTA MÁS OPTIMISTA.

PROCESO

DÍA 1:  MEZCLAR y TAPAR CON TRAPO

No es importante las cantidades, son orientativas. Pero os las voy a poner para que tengáis una orientación. Necesitarás:

  • 80 g harina integral,
  •  110 ml de agua,
  • tarro de cristal o tupper,
  • trapo.

El proceso consiste en mezclar la harina con el agua y remover hasta que quede una consistencia tipo puré espeso. Se debe tapar con un trapa y dejar 24 h a temperatura ambiente.

DÍA 2:  REMOVER y TAPAR

No añadir ni quitar nada. Puede ser que aparezcan pequeñas burbujas y puede que haya un ligero olor agridulce.

 

DÍA 3:  PRIMER REFRESCO

Hay burbujas y la fermentación será evidente por el olor. Huele como a queso, yogur, cerveza…

Se debe quitar la mitad de la mezcla y rellenar con harina y agua.

Tapar.

DÍA 4:  SEGUNDO REFRESCO

Hay MUCHAS burbujas y la fermentación es más rápida.

Se debe quitar la mitad de la mezcla y rellenar con harina y agua.

Tapar.

DÍA 5:  TERCER REFRESCO

Hoy la masa madre ha subido y bajado. Muestra de ello es el tarro que está manchado y se ha originado un “aguilla” que no es necesario quitar,

Se debe quitar más de la mitad de la mezcla y rellenar con harina y agua.

Tapar.

 

DÍA 6:  LISTA PARA USAR

Hoy la masa madre ha subido y bajado. Muestra de ello es he marcado la altura en la que estaba tras hacer el refresco tarro. Tiene muchas burbujas pero también tiene agua.

Lo traspaso a un tupper porque el tarro está muy sucio.

Se debe quitar más de la mitad de la mezcla y rellenar con harina y agua.

Tapar.

 

DÍA 7:  LISTA PARA USAR

Hoy la masa madre ha subido en 3h. Tiene muchas burbujas la masa, no se ha generado agua y tiene textura de mouse.

Para saber si la masa está lista, se debe echar una bolita en un vaso de agua y debe flotar. Hago la prueba y no sube, por lo tanto, lo dejo una hora más y realizo de nuevo la prueba de la flotabilidad de la masa. En este momento, ¡¡¡flota!!! ¡¡¡Está lista para hacer pan!!

Cuándo bayas a hacer pan, guarda un poco en la nevera para la próxima vez que bayas a hacer pan.

Podeis ver el video completo de la elaboración del pan en nuestro canal de youtube, Buen provecho.

 

 

A finales de Diciembre se originó el primer foco de infección en China por el COVID-19, extendiéndose por todo el mundo a una velocidad vertiginosa, poniendo a millones de personas confinadas en casa y teniendo, actualmente, a Europa con las fronteras cerradas y siendo el foco principal del brote.
El virus se propaga de persona a persona, a través de gotitas respiratorias que se producen cuando una persona infectada tose o estornuda. El virus tiene un gran peso por lo que no se deposita en una distancia mayor de 1 m por lo que se recomienda como medida preventiva, mantener una distancia de seguridad de 1 a 2 m. con otras personas. Por otra parte, el virus se ha demostrado que puede permanecer en el plástico y acero durante 3 días, en el cartón 1 día.
Como hemos comentado antes, el virus se transmite entre las personas a través de esas gotitas que entran a nuestros ojos, nariz o boca. No se propaga a través de los alimentos, pero ¡claro! somos las personas las que transmitimos el virus cuando estamos contagiados.
Teniendo en cuenta que, durante 14 días podemos tener el virus y no saberlo, esto hace que podamos transmitirlo sin ser conscientes. Por tanto, los alimentos que consumimos es probable que los contaminemos con el virus sin darnos cuenta. Y para ello, os voy a ofrecer unas recomendaciones a la hora de hacer la compra.

¿QUÉ PASA EN LOS SUPERMERCADOS?
En estos momentos de crisis sanitaria, es recomendable ser eficaces, eficientes y responsables en el momento de hacer la compra. Es muy interesante ir con tiempo a hacer la compra para leer etiquetas… pero no es el momento, es decir, hay que ser eficaces, ¿cómo? vete con tu lista de la compra directo hacia ese alimento que normalmente sueles comprar y no toques nada salvo lo que vas a meter en tu carro. No es el momento de coger otros productos para leer etiquetas, estar dudando entre diferentes productos y tocar todos. Nada de eso, coge el alimento que sueles consumir sin tocar ningún otro.
Vamos a hacer un recorrido por el supermercado, entramos en el súper y cogemos un carro o cesta. Tanto el carro como la cesta es recomendable desinfectarlos porque los tocan diariamente cientos de personas y si alguna de ellas, sin saberlo, tienen el virus, pues ya esa cesta es un foco de infección. Por otra parte, es recomendable desinfectarlo cuándo lo dejamos al marcharnos.
La base de una alimentación saludable, son las frutas y las verduras. Normalmente estos, los seleccionamos nosotros mismos, ya que se presentan a granel. Es en este proceso dónde tenemos que extremar la precaución. ¡Por supuesto hay que ponerse los guantes y no tocarse la cara: ojos, nariz o boca con ellos! Esto, sobre todo se refiere al típico gesto que hacemos de humedecer los dedos para abrir la bolsa de plástico con más facilidad. Nada de eso, frotas las dos partes de la bolsa y se abre.
En algunos súper, ofrece el servicio de rebanar el pan, debido a que no sabemos si esta superficie puede estar contaminada, no es recomendable su uso. Otra medida es, pagar con tarjeta de crédito, de esta forma no tomamos contacto con las manos del cajero y las monedas de otra persona que no sabemos si puede estar contagiada.
Por último, es importante mantener la distancia de seguridad de entre 1-2 m entre personas, tanto a la hora de hacer cola antes de entrar en el súper, si voy a coger kiwis y hay otra persona y aunque te encuentres con tu mejor amigo o vecino y tengas muchas ganas de hablar con él.

¿CÓMO PROCEDER CON LA COMPRA EN CASA?
Cuando lleguemos a casa, tenemos que lavarnos las manos, tirar las bolsas de la compra y la bolsa en la que vienen las frutas y verduras. Y claro, no sabemos, si ha habido alguna persona que haya estornudado encima o cerca de alguna de las frutas y verduras que nos hemos llevado a casa. Por lo tanto, es recomendable desinfectarla con lejía de uso alimentario. Esta recomendación se debe aplicar a todas las frutas y verduras que compremos a granel. De esta forma, no es necesario pelarlas y así nos favorecemos de la fibra.

Si hemos comprado alimentos que vienen en cartón, como hemos comentado antes, el virus puede vivir durante 24h en el mismo, por lo tanto, es recomendable sacarlos de los mismos y tirarlos a la basura. Por ejemplo, unos yogures que vienen con su cartón, es recomendable quitar el cartón y tirarlo a la basura.

En cuanto a los plásticos, el virus puede vivir hasta 3 días, por lo que es recomendable coger un papel y añadirle agua con jabón o lejía y pasar por la superficie del mismo. Por ejemplo, el jabón de lavar la ropa. Una vez desinfectado los productos, se tira el papel a la basura y nos lavamos las manos de forma concienzuda.
La investigación que indica el tiempo que vive el virus en las superficies, afirma que la carga viral decae de forma exponencial con el paso del tiempo.

¡ÁNIMO QUE PODEMOS! PERO ¡QUEDEMONOS EN CASA!

«Tengo 26 años y he tenido sobrepeso desde los 7-8 años. Pasé una adolescencia llena de complejos e intenté varias veces (sin mucho éxito) perder peso, con el único objetivo de verme mejor y encajar en el estereotipo. En los últimos años mi autoestima mejoró notablemente y mi idea sobre adelgazar fue evolucionando. Pero hace un tiempo comencé a notar que me cansaba y fatigaba demasiado, sentía que mi calidad de sueño no era buena y que casi todos los días acababa (o incluso empezaba) agotada y con dolores corporales.

 
Decidí que no quería seguir así. Esto ya empezaba a ir más allá de lo estético y quería mejorar mi salud. Me di cuenta de que una de las razones por las que no me encontraba bien era probablemente que no me estaba alimentando de manera saludable, pero me sentía perdida porque no tenía las herramientas para mejorar. Así que a principios de verano decidí contactar a Mari Jose. 
 
Desde la primera consulta estuve convencida de que esta vez obtendría resultados. Salí de allí muy motivada, ya con cosas aprendidas y con unos cuantos mitos sobre alimentación y dietas desmontados. Y así fue, perdí unos 11 kg y un 7% de grasa corporal durante el verano. Pero, para mi sin duda lo más importante: siento que por fin estoy aprendiendo a alimentarme de manera saludable, que ya no vivo tan engañada con lo que como o dejo de comer. Estoy aprendiendo también a escuchar a mi cuerpo y a reconciliarme con la actividad física. Me encuentro mucho mejor y con mucha más energía. He comprendido que no lo tenía fácil viviendo en una sociedad en la que lo poco que nos han enseñado sobre alimentación o nutrición o es un mito, o es poco fiable. Y en la que además, lo más accesible es casi siempre lo menos beneficioso para nuestra salud. Darme cuenta de esto ha hecho que el peso que me he quitado de encima no sea únicamente físico, si no que al tener ahora los recursos y algo más de conocimiento sobre el tema, el sentimiento de culpabilidad y por lo tanto la baja autoestima que me acompañaban van poco a poco perdiendo sentido. 
 
Gracias a las consultas con Mari Jose (algunas de ellas a distancia, por lo que también estoy muy agradecida) y a todas las ideas y alternativas que me lanza, ha sido mucho más fácil llegar a la raíz del problema. Creo que eso es esencial si queremos comenzar un cambio y sobre todo, que ese cambio perdure.»
Gracias por todo! 💜

«Me convenció su eslogan. No creo en los milagros, ni en pócimas mágicas. Adelgazar requiere algo de esfuerzo y sacrificio, pero no más que hacer deporte o acudir todos los días al trabajo. Sólo a través del esfuerzo podemos obtener la satisfacción del objetivo cumplido. Lo más importante es ser honesto con uno mismo y no engañarse. A partir de ahí, para mí la ayuda de Marijose fue fundamental, sobre todo sus pautas de alimentación, pero también su ánimo y motivación. En esta dieta he adquirido hábitos de alimentación que espero no perder. Por lo demás, tened en cuenta que toda carrera tiene sus momentos de bajón, pero no dudéis que cuando alcancéis la meta el objetivo habrá merecido la pena. Animo.»

Nunca he creído en las dietas. Siempre me han parecido una auténtica estupidez, una forma de perder unos kilos para luego recuperarlos con creces y encima maltratando al cuerpo. El tener que escuchar a la gente hablar de que si de la dieta de la alcachofa, la dieta del sirope… ¡uff! Realmente… ¿es necesario hacer todo eso para adelgazar? ¿Es eso sano? ¿Es eso lo que yo quiero? A mi no me gusta pasar hambre, me gusta comer, y no le veo sentido al estar pasando hambre durante «x» tiempo para luego volver poco a poco a coger los kilos que tanto me  ha costado perder con ese tipo de dietas “milagro” o, mejor dicho, “kamikazes”. Me parecen una verdadera estupidez porque, seamos sinceros, lo que realmente necesitamos es perder grasa, no perder peso, y ganar salud, no perderla. Pero bueno, por desgracia no todo el mundo lo hace por una cuestión de salud y por eso se deja la salud en el camino… una verdadera pena…

Por suerte me encontré las navidades pasadas con Mari José. Siempre he sido una persona delgada pero realmente me costaba un gran esfuerzo mantenerme así y comía poco y mal… Y hace un par de años dejé de fumar y, creedme, sin comer más (e incluso diría que menos) mi cuerpo me hizo boicot y engordé cosa de 15 kilos en un año… poco a poco… y eso a pesar de ser una persona deportista que hace un par de horas de deporte al día… estaba muy desanimada, la verdad. ¿Por qué de repente mi cuerpo, comiendo lo mismo, no paraba de engordar? Aún hoy sigo sin verle la lógica… cosas del cuerpo humano…

Y fue entonces cuando apareció Mari José y estuvimos hablando… yo, bien lo sabe ella, era bastante escéptica ante todo esto porque nada me funcionaba… pero bueno, decidí probar por última vez… la verdad es que no tenía nada que perder.

Empezamos con su «dieta», por llamarlo de alguna forma, y pronto comencé a ver resultados… lentos pero para mí el hecho de bajar y no subir peso ya era todo un logro… Y digo “dieta” porque no se trata de “hacer dieta”, se trata de “aprender a comer”. Sí, es una reeducación alimentaria de raíz. No hay que dejar de comer, es más, comía más cantidad de comida, pero alimentos bajos en grasas. Nunca pensé que pudiera bajar peso comiendo bien y sin pasar hambre. Poco a poco fui bajando de peso, poco a poco, pero bajaba grasa y aumentaba mi musculatura, exactamente lo que una persona deportista como yo necesita. A veces solo pensamos en perder peso y estamos muy equivocados. No se trata de perder peso, el peso, sinceramente, poco importa. Se trata de bajar grasa corporal, y lo único que se hace con esas dietas «milagro» es bajar peso perdiendo agua corporal, músculo, etc… ¿Es eso lo que queremos? Yo, por lo menos, no. Incluso ha habido muchas veces en las que me he pesado con Mari José y mi peso era el mismo… en esos momentos me venía un poco abajo… pero, por otro lado, no era consciente de que había perdido centímetros y bajado grasa corporal y aumentado el músculo… y realmente mi peso era el mismo pero la ropa me decía que mi cuerpo estaba cambiando. Y realmente todo esto ha funcionado. Ahora, unos 9 meses después, puedo decir que he bajado unos 11 kilos, he perdido más de un 10% de grasa corporal y he aprendido a comer. Eso es lo más importante… no hay que pasar hambre, sólo hay que identificar esas costumbres alimentarias que tenemos e identificar lo que nos va bien y lo que no. Además, en el caso de personas deportistas como puede ser mi caso, Mari José ha jugado un papel clave para este cambio. Poder perder grasa y seguir estando a tope para poder practicar mi deporte, el running y ahora poco a poco el triatlón. No se puede dejar de comer y hacer deporte. Realmente me he dado cuenta de que la comida es mi combustible y que, como deportista, tengo que prestar mucha atención a lo que mi cuerpo necesita para funcionar. Gracias a Mari José he podido encontrar el equilibrio que buscaba y ella me ha enseñado a alimentarme, tanto para el día a día como para las competiciones.  Y todo ello sin pasar hambre… y, lo que es más importante, sin dejar de darme mis caprichos y mis “homenajes” cuando la ocasión lo merece. Gracias, Mari José, por enseñarme cómo hacerlo. Nunca pensé que fuera tan simple… pequeños cambios que dan grandes resultados

Tengo 27 años y hace un par de años sufrí un episodio leve de bulimia. Perdí mucho peso y cuando por fin conseguí salir de la enfermedad me di cuenta de que tenía un pánico horrible a la comida. Mis hábitos alimentarios eran malísimos y lo único que conseguí fue ganar peso. Esto me llevó a verme mal y estar descontenta y triste todo el día. Finalmente un día tomé la decisión de ponerme en contacto con María José, no tanto ya para hacer una dieta si no para mejorar mi relación con la comida y sentirme mejor conmigo misma. Los primeros días no estaba convencida de que fuera a lograr los resultados que yo esperaba, pero según iban pasando las semanas el cambio fue totalmente perceptible. Comiendo mucho más de lo que comía habitualmente estaba consiguiendo bajar de peso y de porcentaje de grasa corporal, a la vez que aumentaba mi músculo, todo estos gracias a las pautas de María José y comiendo alimentos bajos en grasa. Es cierto que hay momentos en los que te desanimas y se hace un poco más duro, pero nada que no se solucione con una charla con María José para darte cuenta de que todo no es tan horrible. En esos momentos mejor apagar la mente y a luchar por los resultados de la semana siguiente.

Ahora mi relación con la comida es totalmente sana, me siento feliz de comer, cenar… y disfrutar de lo que como. Ya no tengo miedo a la comida, ni miedo de enfrentarme a situaciones que antes eran imposibles para mí. He aprendido a diferenciar lo que es sano de lo que no, a comer con control pero sin obsesionarse y lo más importante he aprendido que el peso es una mera cifra, que todos los cuerpos son distintos y cada individuo es único. Por ello os animo a que dejéis de compararos con los demás, seáis vosotros mismos, toméis las riendas de vuestras decisiones y luchéis por lo que queréis.

Con un poco de esfuerzo todo es posible. “ Mens sana in corpore sano “

Cuando me quedé embarazada del primer bebé engordé mucho, aunque luego me los conseguí «quitar». Después del segundo embarazo y consiguiente lactancia materna, me había quedado muy por encima de un peso razonable para mi altura y además, había intentado adelgazar en un par de ocasiones con otras ayudas y no lo había conseguido.

En Noviembre decidí acudir a Nutriplan y tenía un objetivo de peso en mente que Mª José se esmeró en explicarme con paciencia y su buen hacer que no era lo más importante (el peso objetivo, me refiero), que también había que fijarse en cosas como: peso, % grasa corporal, % masa  muscular, % grasa visceral, agua corporal, masa ósea, perímetros: brazo, cintura-cadera,… y efectivamente así era. También le transmití a Mª José que mi problema también es que igual que adelgazo, luego vuelvo a engordar (efecto yo-yo).

De noviembre a marzo adelgacé 10 kg y he mejorado mucho todos los índices relevantes. Ahora mismo estoy en la fase de mantenimiento y la verdad es que por primera vez, he conseguido mantenerme. La verdad es que la fase de «dieta hipocalórica» la he llevado bien (vaya, que no he pasado hambre) y ahora revisado con cierta perspectiva, agradezco que Mª José se ponga tan rotunda con el tema de hacer ejercicio físico de forma periódica. Ahora valoro ese rato del ejercicio físico como mi momento de la semana para cuidarme.

Finalmente considero que lo más importante de este proceso es que gracias al trabajo de Mª José he conseguido  instaurar en mi día a día hábitos alimentarios más saludables que los que tenía antes, de los cuales se benefician también mi marido y mis hijos.

Alguien en un comentario anterior decía que lo que le convenció fue el eslogan de Nutriplan “no creo en los milagros, ni en pócimas mágicas”, decir al respecto, que yo tampoco creo en los milagros, muy al contrario, siempre he creído en el trabajo, el esfuerzo, la profesionalidad y la cercanía en el trato, y eso es, precisamente, es lo que he encontrado en Nutriplan, lo que he tenido con Marijose y que me ha llevado a alcanzar y superar con creces mis objetivos iniciales.

Objetivos que no eran otros que bajar unos kilos, no tantos, y reducir mi volumen corporal; pues bien, con las enseñanzas y asesoramiento de Marijose esto lo he superado con creces, pero no a base de llevar una dieta estricta y pasar hambre, sino REAPRENDIENDO A COMER, sin sacrificios, y comiendo muy rico y variado. Todo esto unido al incremento de la actividad física, no sólo me ha llevado a adelgazar y quitar grasa, sino también a sentirme más vital y con más energía para afrontar las rutinas diarias. En ese sentido, la profesionalidad de Marijose ha sido fundamental en este proceso de reeducación alimentaria que he llevado a cabo.

Además, hacía mucho tiempo que no comía tan rico para encontrarme tan bien. Gracias Marijose.