«Tengo 26 años y he tenido sobrepeso desde los 7-8 años. Pasé una adolescencia llena de complejos e intenté varias veces (sin mucho éxito) perder peso, con el único objetivo de verme mejor y encajar en el estereotipo. En los últimos años mi autoestima mejoró notablemente y mi idea sobre adelgazar fue evolucionando. Pero hace un tiempo comencé a notar que me cansaba y fatigaba demasiado, sentía que mi calidad de sueño no era buena y que casi todos los días acababa (o incluso empezaba) agotada y con dolores corporales.

 
Decidí que no quería seguir así. Esto ya empezaba a ir más allá de lo estético y quería mejorar mi salud. Me di cuenta de que una de las razones por las que no me encontraba bien era probablemente que no me estaba alimentando de manera saludable, pero me sentía perdida porque no tenía las herramientas para mejorar. Así que a principios de verano decidí contactar a Mari Jose. 
 
Desde la primera consulta estuve convencida de que esta vez obtendría resultados. Salí de allí muy motivada, ya con cosas aprendidas y con unos cuantos mitos sobre alimentación y dietas desmontados. Y así fue, perdí unos 11 kg y un 7% de grasa corporal durante el verano. Pero, para mi sin duda lo más importante: siento que por fin estoy aprendiendo a alimentarme de manera saludable, que ya no vivo tan engañada con lo que como o dejo de comer. Estoy aprendiendo también a escuchar a mi cuerpo y a reconciliarme con la actividad física. Me encuentro mucho mejor y con mucha más energía. He comprendido que no lo tenía fácil viviendo en una sociedad en la que lo poco que nos han enseñado sobre alimentación o nutrición o es un mito, o es poco fiable. Y en la que además, lo más accesible es casi siempre lo menos beneficioso para nuestra salud. Darme cuenta de esto ha hecho que el peso que me he quitado de encima no sea únicamente físico, si no que al tener ahora los recursos y algo más de conocimiento sobre el tema, el sentimiento de culpabilidad y por lo tanto la baja autoestima que me acompañaban van poco a poco perdiendo sentido. 
 
Gracias a las consultas con Mari Jose (algunas de ellas a distancia, por lo que también estoy muy agradecida) y a todas las ideas y alternativas que me lanza, ha sido mucho más fácil llegar a la raíz del problema. Creo que eso es esencial si queremos comenzar un cambio y sobre todo, que ese cambio perdure.»
Gracias por todo! 💜

«Me convenció su eslogan. No creo en los milagros, ni en pócimas mágicas. Adelgazar requiere algo de esfuerzo y sacrificio, pero no más que hacer deporte o acudir todos los días al trabajo. Sólo a través del esfuerzo podemos obtener la satisfacción del objetivo cumplido. Lo más importante es ser honesto con uno mismo y no engañarse. A partir de ahí, para mí la ayuda de Marijose fue fundamental, sobre todo sus pautas de alimentación, pero también su ánimo y motivación. En esta dieta he adquirido hábitos de alimentación que espero no perder. Por lo demás, tened en cuenta que toda carrera tiene sus momentos de bajón, pero no dudéis que cuando alcancéis la meta el objetivo habrá merecido la pena. Animo.»

Nunca he creído en las dietas. Siempre me han parecido una auténtica estupidez, una forma de perder unos kilos para luego recuperarlos con creces y encima maltratando al cuerpo. El tener que escuchar a la gente hablar de que si de la dieta de la alcachofa, la dieta del sirope… ¡uff! Realmente… ¿es necesario hacer todo eso para adelgazar? ¿Es eso sano? ¿Es eso lo que yo quiero? A mi no me gusta pasar hambre, me gusta comer, y no le veo sentido al estar pasando hambre durante «x» tiempo para luego volver poco a poco a coger los kilos que tanto me  ha costado perder con ese tipo de dietas “milagro” o, mejor dicho, “kamikazes”. Me parecen una verdadera estupidez porque, seamos sinceros, lo que realmente necesitamos es perder grasa, no perder peso, y ganar salud, no perderla. Pero bueno, por desgracia no todo el mundo lo hace por una cuestión de salud y por eso se deja la salud en el camino… una verdadera pena…

Por suerte me encontré las navidades pasadas con Mari José. Siempre he sido una persona delgada pero realmente me costaba un gran esfuerzo mantenerme así y comía poco y mal… Y hace un par de años dejé de fumar y, creedme, sin comer más (e incluso diría que menos) mi cuerpo me hizo boicot y engordé cosa de 15 kilos en un año… poco a poco… y eso a pesar de ser una persona deportista que hace un par de horas de deporte al día… estaba muy desanimada, la verdad. ¿Por qué de repente mi cuerpo, comiendo lo mismo, no paraba de engordar? Aún hoy sigo sin verle la lógica… cosas del cuerpo humano…

Y fue entonces cuando apareció Mari José y estuvimos hablando… yo, bien lo sabe ella, era bastante escéptica ante todo esto porque nada me funcionaba… pero bueno, decidí probar por última vez… la verdad es que no tenía nada que perder.

Empezamos con su «dieta», por llamarlo de alguna forma, y pronto comencé a ver resultados… lentos pero para mí el hecho de bajar y no subir peso ya era todo un logro… Y digo “dieta” porque no se trata de “hacer dieta”, se trata de “aprender a comer”. Sí, es una reeducación alimentaria de raíz. No hay que dejar de comer, es más, comía más cantidad de comida, pero alimentos bajos en grasas. Nunca pensé que pudiera bajar peso comiendo bien y sin pasar hambre. Poco a poco fui bajando de peso, poco a poco, pero bajaba grasa y aumentaba mi musculatura, exactamente lo que una persona deportista como yo necesita. A veces solo pensamos en perder peso y estamos muy equivocados. No se trata de perder peso, el peso, sinceramente, poco importa. Se trata de bajar grasa corporal, y lo único que se hace con esas dietas «milagro» es bajar peso perdiendo agua corporal, músculo, etc… ¿Es eso lo que queremos? Yo, por lo menos, no. Incluso ha habido muchas veces en las que me he pesado con Mari José y mi peso era el mismo… en esos momentos me venía un poco abajo… pero, por otro lado, no era consciente de que había perdido centímetros y bajado grasa corporal y aumentado el músculo… y realmente mi peso era el mismo pero la ropa me decía que mi cuerpo estaba cambiando. Y realmente todo esto ha funcionado. Ahora, unos 9 meses después, puedo decir que he bajado unos 11 kilos, he perdido más de un 10% de grasa corporal y he aprendido a comer. Eso es lo más importante… no hay que pasar hambre, sólo hay que identificar esas costumbres alimentarias que tenemos e identificar lo que nos va bien y lo que no. Además, en el caso de personas deportistas como puede ser mi caso, Mari José ha jugado un papel clave para este cambio. Poder perder grasa y seguir estando a tope para poder practicar mi deporte, el running y ahora poco a poco el triatlón. No se puede dejar de comer y hacer deporte. Realmente me he dado cuenta de que la comida es mi combustible y que, como deportista, tengo que prestar mucha atención a lo que mi cuerpo necesita para funcionar. Gracias a Mari José he podido encontrar el equilibrio que buscaba y ella me ha enseñado a alimentarme, tanto para el día a día como para las competiciones.  Y todo ello sin pasar hambre… y, lo que es más importante, sin dejar de darme mis caprichos y mis “homenajes” cuando la ocasión lo merece. Gracias, Mari José, por enseñarme cómo hacerlo. Nunca pensé que fuera tan simple… pequeños cambios que dan grandes resultados

Tengo 27 años y hace un par de años sufrí un episodio leve de bulimia. Perdí mucho peso y cuando por fin conseguí salir de la enfermedad me di cuenta de que tenía un pánico horrible a la comida. Mis hábitos alimentarios eran malísimos y lo único que conseguí fue ganar peso. Esto me llevó a verme mal y estar descontenta y triste todo el día. Finalmente un día tomé la decisión de ponerme en contacto con María José, no tanto ya para hacer una dieta si no para mejorar mi relación con la comida y sentirme mejor conmigo misma. Los primeros días no estaba convencida de que fuera a lograr los resultados que yo esperaba, pero según iban pasando las semanas el cambio fue totalmente perceptible. Comiendo mucho más de lo que comía habitualmente estaba consiguiendo bajar de peso y de porcentaje de grasa corporal, a la vez que aumentaba mi músculo, todo estos gracias a las pautas de María José y comiendo alimentos bajos en grasa. Es cierto que hay momentos en los que te desanimas y se hace un poco más duro, pero nada que no se solucione con una charla con María José para darte cuenta de que todo no es tan horrible. En esos momentos mejor apagar la mente y a luchar por los resultados de la semana siguiente.

Ahora mi relación con la comida es totalmente sana, me siento feliz de comer, cenar… y disfrutar de lo que como. Ya no tengo miedo a la comida, ni miedo de enfrentarme a situaciones que antes eran imposibles para mí. He aprendido a diferenciar lo que es sano de lo que no, a comer con control pero sin obsesionarse y lo más importante he aprendido que el peso es una mera cifra, que todos los cuerpos son distintos y cada individuo es único. Por ello os animo a que dejéis de compararos con los demás, seáis vosotros mismos, toméis las riendas de vuestras decisiones y luchéis por lo que queréis.

Con un poco de esfuerzo todo es posible. “ Mens sana in corpore sano “

Cuando me quedé embarazada del primer bebé engordé mucho, aunque luego me los conseguí «quitar». Después del segundo embarazo y consiguiente lactancia materna, me había quedado muy por encima de un peso razonable para mi altura y además, había intentado adelgazar en un par de ocasiones con otras ayudas y no lo había conseguido.

En Noviembre decidí acudir a Nutriplan y tenía un objetivo de peso en mente que Mª José se esmeró en explicarme con paciencia y su buen hacer que no era lo más importante (el peso objetivo, me refiero), que también había que fijarse en cosas como: peso, % grasa corporal, % masa  muscular, % grasa visceral, agua corporal, masa ósea, perímetros: brazo, cintura-cadera,… y efectivamente así era. También le transmití a Mª José que mi problema también es que igual que adelgazo, luego vuelvo a engordar (efecto yo-yo).

De noviembre a marzo adelgacé 10 kg y he mejorado mucho todos los índices relevantes. Ahora mismo estoy en la fase de mantenimiento y la verdad es que por primera vez, he conseguido mantenerme. La verdad es que la fase de «dieta hipocalórica» la he llevado bien (vaya, que no he pasado hambre) y ahora revisado con cierta perspectiva, agradezco que Mª José se ponga tan rotunda con el tema de hacer ejercicio físico de forma periódica. Ahora valoro ese rato del ejercicio físico como mi momento de la semana para cuidarme.

Finalmente considero que lo más importante de este proceso es que gracias al trabajo de Mª José he conseguido  instaurar en mi día a día hábitos alimentarios más saludables que los que tenía antes, de los cuales se benefician también mi marido y mis hijos.

Alguien en un comentario anterior decía que lo que le convenció fue el eslogan de Nutriplan “no creo en los milagros, ni en pócimas mágicas”, decir al respecto, que yo tampoco creo en los milagros, muy al contrario, siempre he creído en el trabajo, el esfuerzo, la profesionalidad y la cercanía en el trato, y eso es, precisamente, es lo que he encontrado en Nutriplan, lo que he tenido con Marijose y que me ha llevado a alcanzar y superar con creces mis objetivos iniciales.

Objetivos que no eran otros que bajar unos kilos, no tantos, y reducir mi volumen corporal; pues bien, con las enseñanzas y asesoramiento de Marijose esto lo he superado con creces, pero no a base de llevar una dieta estricta y pasar hambre, sino REAPRENDIENDO A COMER, sin sacrificios, y comiendo muy rico y variado. Todo esto unido al incremento de la actividad física, no sólo me ha llevado a adelgazar y quitar grasa, sino también a sentirme más vital y con más energía para afrontar las rutinas diarias. En ese sentido, la profesionalidad de Marijose ha sido fundamental en este proceso de reeducación alimentaria que he llevado a cabo.

Además, hacía mucho tiempo que no comía tan rico para encontrarme tan bien. Gracias Marijose.  

He tenido sobrepeso desde siempre, mi primera dieta fue con 12años, desde entonces he hecho cientos de ellas. Creo que conozco todas las denominadas dietas milagro. En bastantes ocasiones me he sentido desesperada por adelgazar y me he restringido de muchos  alimentos. Lo único que quería era llegar a mi meta cuanto antes sin importarme ni mi salud ni mi posterior estado mental. Cuantas más dietas hacia peor era el efecto rebote y mi metabolismo se iba atrofiando… Sin comentar el estado de mi autoestima.

El primer día que entre a la consulta, (iba totalmente desesperada) Marijose me hizo entender lo que necesitaba con una pregunta: tú que prefieres adelgazar rápido o adelgazar y mantenerlo en el futuro? La respuesta era evidente. Me hizo entender que todo era más fácil de lo q yo pensaba. He estado mucho tiempo odiando cocinar, pasando de hacer la compra, sufriendo cada vez que me daba un ataque de ansiedad. Mi premio siempre ha sido la comida: después de un día duro de trabajo, una bronca con mi pareja, la bajada del periodo… Esto alimentaba más mi desesperación y me llenaba con un enorme sentimiento de culpa.  Gracias a Marijose he metido en un cajón los fantasmas del pasado y por fin siento que la comida no es un obstáculo, todo lo contrario. Ahora cocino, como feliz sin miedo a repentinos ataques y sobretodo he descubierto el maravilloso mundo del deporte. También he conseguido darle una segunda oportunidad al pescado al cual he tenido un asco irracional desde que tengo uso de razón.

Aprovecho para dar las gracias a la buena profesional de M.J que con sus consejos, su simpatía y sobretodo su «plan» he conseguido cambiar de estilo de vida. He dicho adiós a lo que no me gustaba de mi para darle la bienvenida a la mejor versión de mí misma.